jueves, 18 de noviembre de 2010

Pequeño Cottolengo en Paraguay

Posted by [AJ]satoshi - Sra. Kim-Heo | jueves, 18 de noviembre de 2010 | Category: |


El Pequeño Cottolengo es un hogar, presente en el país desde el 19 de marzo de 1988. Se encuentra actualmente en la ciudad de Mariano Roque Alonso, departamento Central. Es una Asociación Civil sin fines de lucro que está registrada bajo el nombre de Pequeña Obra de la Divina Providencia, la cual es una Congregación Religiosa, Obra Orione.
La institución brinda a las personas servicios de por vida ya que carecen de grupo familiar. Se les brinda hogar, alimentos, vestimenta, medicación, rehabilitación, recreación y educación. Para lograr el desarrollo máximo de sus capacidades, los residentes se ocupan de la huerta, la pintura y manualidades, también se dedican a los deportes.
La población actual del Pequeño Cottolengo es de 63 personas, entre ellos bebés, niños, jóvenes, adultos y ancianos, de ambos sexos.
La institución trabaja con la recaudación de donaciones, por parte de la sociedad. A estas personas que atienden y ayudan constantemente al Cottolengo los llaman padrinos o madrinas.
El Centro Educativo y de Rehabilitación está compuesto por 8 docentes que tienen a su cargo un total de 36 alumnos, 28 residentes y 8 externos.
El Pequeño Cottolengo cuenta con un pabellón para mujeres y uno para varones. En el de las mujeres, las hermanas se encargan de la medicación, alimentación e higienización de las chicas. Conviven con todos los chicos que se encuentran en la institución, además practican y aprenden la religión católica. Del pabellón de los varones hasta mediados del año 2010, se encargaba el Hermano Miguel (apellido) pero este fue trasladado a Uruguay a trabajar en otro Cottolengo. Las entidades religiosas que llegan al Cottolengo, tienen una misión que es presentada por el director de cada país y consultado con las autoridades de Roma.
Una de las tantas misiones que tiene el Cottolengo en nuestro país es la de defender los derechos y promover la dignidad de las personas discapacitadas. Amar y atender de forma integral a personas con discapacidad múltiple, física, mental, sin familias ni medios económicos que los puedan contener.
No existen estrategias ni proyectos claras de políticas a favor de los derechos y necesidades del discapacitado que claramente están establecidos en el Artículos 58 de la Constitución Nacional:
“Se garantizará a las personas excepcionales la atención de su salud, de su educación, de su recreación y de su formación profesional para una plena integración social. El Estado organizará una política de prevención, tratamiento, rehabilitación e integración de los discapacitados físicos, psíquicos y sensoriales, a quienes prestará el cuidado especializado que requieran. Se les reconocerá el disfrute de los derechos que esta Constitución otorga a todos los habitantes de la República, en igualdad de oportunidades, a fin de compensar sus desventajas".
La falta de compromiso del Estado paraguayo para la eficiente aplicación de esta ley, constituye un acto discriminatorio que sigue postergando las oportunidades de bienestar de las personas con discapacidad.
Es incuestionable el aporte de las ciencias y la tecnología que nos brindan actualmente al desarrollo sustentable y a la calidad de vida. Pero hay muchos factores que dificultan la vida de las personas extraordinarias. El transporte público no es accesible a las personas con discapacidad, la falta de rampas dificulta el ingreso de las mismas, las puertas no son lo suficientemente anchas para permitir el ingreso de las sillas de ruedas.
La falta de acceso a la comunicación evita que las personas con discapacidades sensoriales estén incluidas del circuito de la información. Esto dificulta su derecho a participar. En nuestro país no se utiliza el Intérprete de lengua de señas, en los noticieros, campañas políticas, propuestas gubernamentales, colegios y universidades. Se debe aprovechar las tecnologías de la Información y la comunicación ya que constituye un factor importante para la superación de estas barreras.
Como jóvenes debemos ser “continuadores de la obra de Don Orione”. Enseñar y difundir la intención del fundador, la de difundir los derechos de los discapacitados y sus condiciones de vida.


Desafortunadamente son marginados y tratados como seres anormales. También nos referimos usualmente a la persona “menos inteligente” como retardado o “Down”, haciendo alusión al síndrome. Debemos dar a entender a nuestra sociedad que todos merecemos respeto sin importar las diferencias
Mientras recibamos de buena cara los estímulos positivos del Pequeño Cottolengo, podemos ser capaces de exigir el respaldo del Estado con el fin de elaborar proyectos y acciones para que la vida humana no sea marginada y miserable en nuestro país. Que quede claro que es una situación muy importante y preocupante.

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